Constituciones de la Orden de las Escuelas Pías
El 31 de enero de 1622, el papa Gregorio XV aprobó definitivamente a las Escuelas Pías como Orden religiosa de votos solemnes, reconociendo así la obra iniciada por san José de Calasanz y convirtiéndola en la primera Orden dedicada de modo exclusivo, estable y gratuito a la educación cristiana de los niños y jóvenes, especialmente de los más pobres.
Las Constituciones, elaboradas progresivamente por san José de Calasanz —con aportes decisivos durante los años de Narni y etapas posteriores—, fueron aprobadas oficialmente algunos años después, y durante siglos regularon la vida, el ministerio, la espiritualidad y la misión de la Orden.
Tras el Concilio Vaticano II, fieles al carisma fundacional y atentos a los signos de los tiempos, las Escuelas Pías emprendieron un proceso de renovación y actualización constitucional, para responder con mayor claridad evangélica a las necesidades del mundo contemporáneo.
El documento que tienes en tus manos presenta las Constituciones actuales de la Orden de las Escuelas Pías: un proyecto de vida que nos convoca hoy a seguir a Jesucristo al estilo de san José de Calasanz, educando, acompañando y evangelizando.
No es un texto para leer a la ligera, sino para leer, rumiar y vivir.